Intentar llevar un régimen de vida conforme a las leyes de la naturaleza, nos resulta muchas veces una ardua tarea.
Pero
el naturismo, nos lanza su mensaje de ser una filosofía de vida,
individual y colectiva, muy cercana a nosotros, de la que podemos
formar parte buscando la armonía en la conducta, la actitud y la
compresión del ser humano, respecto de sí mismo, de los demás y de su
entorno natural del que forma parte íntegramente.
Esta filosofía
se remonta al mundo griego, cuando el ser humano comienza a tener una
actitud racional ante la naturaleza, comienza a entenderla y a
respetarla. Como ejemplo, podemos destacar la tétrada higiénica
hipocrática, formada por: la regla alimentaria, el ejercicio y el
reposo, la buena circulación intestinal y las adaptaciones; que nos
recuerda al lema actual, que es la búsqueda de la perfección física
(nutrición, dietas, ejercicio, descanso, relajación…), intelectual
(lectura, cursos de aprendizaje, charlas, coloquios, conferencias…) y
ética (respeto propio, respeto entre personas y respeto a la naturaleza
que nos rodea, en su más amplio sentido), además de favorecer la
conservación de la existencia y vivir de acuerdo con ella. Como decía
J. Steven Dulín: “La conservación de la existencia depende, sin lugar a
duda, de las leyes naturales, que no pueden ser transgredidas
impunemente”. Así mismo Don Manuel Lezaeta en su doctrina térmica, nos
dice: “El uso adecuado de los agentes de vida que la naturaleza nos
ofrece, nos permite el control de la temperatura del cuerpo y
constituye un verdadero arte de vivir sano, de conservar la salud o de
recuperarla y siempre de acuerdo con la naturaleza”.
Un buen
seguidor del naturismo deberá practicar tanto lo físico, como lo
psíquico y lo ético, para el desarrollo personal integro de su vida.
Para mantener conservar y recuperar la salud, el naturismo recomienda:
Respecto de la nutrición:
dietas específicas a base de alimentos sanos y nutritivos
(vegetalianismo, dietas depurativas, dietas de mantenimiento,
ayunos…), todas ellas pensadas para la eliminación de toxinas,
depuración del organismo, aporte de nutrientes, etc. Y en definitiva
para ser conscientes de los alimentos que ingerimos diariamente, por
ser este un punto clave en el desencadenamiento de aquellos
acontecimientos que nos pueden hacer perder la salud.
Los ejercicios físicos,
desde la práctica deportiva en cualquiera de sus modalidades, hasta
excursiones o salidas al campo, junto con el paseo diario, recomendados
a cualquier persona para romper su monotonía urbana sedentaria.
Los baños
de agua, vapor, barro, sol, aire, en un espacio apropiado como el mar,
la montaña o en nuestros numerosos balnearios o centros especializados
en el tema.
Según estas recomendaciones se deduce, que la salud
es el estado normal del ser humano y su mantenimiento y recuperación se
realizan por medios naturales.
Así pues la vida sana, el alcance
a todos los medios materiales y culturales necesarios para la plena
expansión de la personalidad, en libertad e igualdad, en armonía y en
paz, con nuestros semejantes, son sin dudad alguna los supremos
objetivos de toda civilización humana siendo ésta una visión del ser
humano preconizada por el naturismo a la vieja usanza.
Trabajo de Naturopatía basado en el libro de Manuel Navarro Lara: “Teoría de la Naturopatía”
Realizado por Angel Blasco Clavería, Naturópata, profesor de EANTA
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